36° sesión del Grupo de seguimiento y Evaluación del Consejo de Cuenca del Río Balsas
Lázaro Cárdenas, Mich., 13 de febrero de 2009
Integrantes del Consejo de Cuenca del Río Balsas (CCRB), provenientes de los estados de Tlaxcala, Puebla, Estado de México, Morelos, Guerrero y Michoacán, celebraron en el Puerto de Lázaro Cárdenas, Mich., la trigésima sexta sesión del grupo de Seguimiento y Evaluación, con el fin de darle continuidad a los acuerdos y compromisos de anteriores sesiones.
Con la presencia del ingeniero Juan Carlos Valencia Vargas, secretario técnico del Grupo de Seguimiento y Evaluación (GSE) del CCRB, así como usuarios representantes de los sectores Industrial, Generación de Energía, Agrícola, Público Urbano, Pecuario, Acuícola, y representantes Gubernamentales de los estados de la cuenca, se aprobaron varios puntos, entre ellos el levantamiento de la veda de toda la cuenca del río Balsas y sus afluentes, actualmente reservada para la generación de electricidad, por lo que ya no se pueden autorizar nuevos aprovechamientos.
Esta circunstancia genera rezagos en muchos temas, pues actualmente no se pueden otorgar más concesiones de aguas superficiales, por lo que con base en los planteamientos formulados por las entidades en el seno del Consejo de Cuenca, la Conagua lleva a cabo gestiones a fin de lograr el levantamiento temporal de esta veda que permita la atención de las demandas exclusivamente en materia de agua potable, para comunidades rurales.
En la reunión, el secretario técnico del GSE dio a conocer que para la atención de los temas de agua, particularmente las acciones y programas que apoyan el uso eficiente del recurso, la Conagua ha triplicado el presupuesto destinado a la Cuenca, pasando de 600 millones en 2006 a 1 800 millones en 2008 y para el presente ejercicio 2009 se contempla un presupuesto de más de 2 000 mdp.
El Dr. Michel Rosengaus Moshinsky, titular del Servicio Meteorológico Nacional presentó los resultados de un estudio del cambio climático histórico en la Cuenca del Río Balsas donde tienen territorio 422 municipios de 8 estados del país.
El análisis se hizo de 1940 al 2000, con base en los registros de temperatura máxima y mínima, así como la precipitación pluvial de todos los días de esos 60 años de estudio, de donde se desprenden conclusiones que sorprendieron a los asistentes.
Entre otros aspectos se destacó que la temperatura máxima se ha mantenido estable en esos 60 años, pero la mínima ha ido descendiendo, por lo que se está teniendo en los últimos años un poco más de frío en la cuenca, pero lo más preocupante, se dijo , es el descenso en la precipitación pluvial.
En los últimos 60 años se redujo en poco más de 60 milímetros la precipitación media anual, es decir que en 1940 se tuvo una lluvia de 966 milímetros y en el 2000 bajó a 916 milímetros, lo que significa un 12 por ciento menos, que es una gran cantidad de agua.
Dio a conocer que este cambio en la precipitación anual se ha dado más en la zona del alto Balsas, donde habita el 75 por ciento de la población de toda la cuenca y es ahí donde existen las zonas de mayor marginalidad como lo son la Mixteca Oaxaqueña y Poblana, donde se dan presentan también los mayores índices de degradación ambiental y de alta deforestación.
En resumen, se explicó, que el panorama de la cuenca del Balsas si bien no es tan negro, si es de llamar la atención, porque está en peligro el desarrollo general de la región, si no se hace un aprovechamiento eficiente del agua, donde bien pudiera reducirse el consumo agrícola en un 10 por ciento, si se reduce también las pérdidas estimadas de entre el 40 y el 60 por ciento del agua, ya que de cada 100 litros que se extraen de una presa, solo entre 40 y el 60 por ciento llegan a su destino, el resto se pierde en alguna parte.
Esto mismo pasa en las comunidades, donde se pierden de 30 a 50 por ciento de cada 100 litros que se extraen para uso doméstico o industrial, y donde también con una serie de acciones se podrá ahorrar un 10 por ciento, trabajando en forma conjunto con la Semarnat, Conafor y Sagarpa para reforestar las partes altas de la cuenca.
Es necesario por tanto, tomar una serie de acciones específicas que tienen que ver con uso y aprovechamiento adecuado del agua. De no ser así, el primer efecto que se tendrá será la falta del líquido en las comunidades, luego se afectaría la parte agrícola y en tercer lugar lo que tiene que ver con el sector industrial, comercial y de servicios, pues tampoco tendrían agua suficiente.
Otro tema tratado en la reunión, fue el del saneamiento de dos de las cuencas más contaminadas del país, la del Apatlaco en Morelos y la de Valsequillo en la zona de Puebla y Tlaxcala, donde en ambos casos ya se han hecho diagnósticos muy claros y precisos de qué es lo que está generando la contaminación y que se refiere a que el 80 por ciento de ambos casos provienen de descargas residuales municipales sin ningún tratamiento.
Los representantes de los usuarios y organizaciones no gubernamentales, intercambiaron impresiones, propuestas y acciones con autoridades de la Conagua y otras dependencias federales, estatales y municipales y escucharon los informes de los coordinadores de los grupos especializados de trabajo del CCRB.
Por su parte, el vocal gubernamental del Estado de Michoacán presento los avances en el Plan de Gestión Integral de los Recursos Hídricos de la Cuenca del Cupatitzio.
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